148) NACIMOS PARA ALABARLE
Que los serafines y querubines le alaben,
que los planetas y estrellas le alaben,
alábenle desde las montañas hasta el mar,
que cada cristiano le alabe hasta morir.
Todo se subordinará al cumplimiento de la profecía,
lo estipulado en la Escritura ocurrirá.
El príncipe y el menesteroso le rendirán cuenta.
El único nombre que pronunciarás es Jesucristo.
Que los serafines y querubines le alaben,
que los planetas y estrellas le alaben,
alábenle desde las montañas hasta el mar,
que cada cristiano le alabe hasta morir.
Todo se subordinará al cumplimiento de la profecía,
lo estipulado en la Escritura ocurrirá.
El príncipe y el menesteroso le rendirán cuenta.
El único nombre que pronunciarás es Jesucristo.

jaime fariña morales
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar