viernes, 6 de mayo de 2016

Salmo 54


Padre, que la sangre preciosa rescate mi ser.
Hoy te imploro para que me protejas de los otros.
Personas agresivas luchan por verme nock out,
menos mal que Dios es mi auxilio en los ahogos.

El daño que me infringen les rebotará en la cara.
Contemplaré la devastación de mis antagonistas.
En el minuto preciso Él nos libra de las aflicciones.
El discípulo del Nazareno es un adorador perenne.

 






(24) Al himnario del Salvador
(un poema a cada salmo de la Sagrada Escritura)
http://alhimnariodelsalvador.blogspot.com

De la antología “Las sotanas de Satán”


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