viernes, 6 de mayo de 2016

Salmo 74


74) LA REHABILITACIÓN DEL SER

Dios necesita purificar a su propio rebaño,
como parte de la herencia, de la salvación en sí.
Los contrarios tienen sus días y horas contados
y el daño que causan permanece bajo control.
Una parroquia quemada no es un alma desatendida.
El único profeta del tiempo final será la Escritura misma.
Nadie se burlará por siempre del nuevo pacto.
La aflicción en el justo es aseo, madurez y humildad.


 







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