121) EL GUARDADOR DE LA MANADA PEQUEÑA
Dios no falta, no falla, no se equivoca.
El pedregoso camino a la Canaán celestial
es Jesucristo mismo y nosotros le seguimos.
El Espíritu te acompaña todas las horas.
Dios no vacila, no duerme, no se relaja.
Es el guardaespaldas personal de la iglesia.
Nuestra obligación es ser un hijo del Protector.
Cristo es mi pastor, por eso estoy pleno.
Dios no falta, no falla, no se equivoca.
El pedregoso camino a la Canaán celestial
es Jesucristo mismo y nosotros le seguimos.
El Espíritu te acompaña todas las horas.
Dios no vacila, no duerme, no se relaja.
Es el guardaespaldas personal de la iglesia.
Nuestra obligación es ser un hijo del Protector.
Cristo es mi pastor, por eso estoy pleno.


jaime fariña morales
No hay comentarios:
Publicar un comentario