viernes, 6 de mayo de 2016

Salmo 57


57) LA CORAZA DE LOS GUERREROS DE DIOS

En tu sombra me cubro hasta que termine el ciclón.
El evangelio del reino de Dios está de nuestro lado.
El Salvador carboniza esos arpones que me arrojan.
Por su misericordia somos sanos y salvos.
Estoy en una fosa de leones hambrientos y flacos
y mis enemigos vomitan aceite hirviendo sobre mí
preparándome heridas, trampas y telarañas.
Mas yo confío en su infinita y gigantesca misericordia.






No hay comentarios:

Publicar un comentario