domingo, 8 de mayo de 2016

Salmo 116


116) EL REBAÑO ES UNA OBRA DE GRACIA

Yo amo a Cristo porque él me amó primero.
Él tuvo aprecio de mí y de mis peticiones.
Que no exista el día en que no le invocare.
Lo que es imposible, para Él es rutinario.
Todo en Dios tiene un designio final y superior.
El fondo del agujero es el hábitat del extraviado.
Desde que resucité soy un viviente, un inmortal.
La muerte de un santo es un instante glorioso.







jaime fariña morales

No hay comentarios:

Publicar un comentario