126) LA PARTIDA FELIZ A CANAÁN
El principio de la vida gloriosa y eterna
comienza con la muerte, con el ataúd cerrado.
Terminarán el lamento y las duras pruebas.
Nuestros colegas serán los serafines y los querubines.
El que entierra la semilla del evangelio puro en sí
cosechará frutos imperecederos y sobreabundantes.
El que sufrió por la predicación de la Palabra
se reirá por siempre acostado en una hamaca.
El principio de la vida gloriosa y eterna
comienza con la muerte, con el ataúd cerrado.
Terminarán el lamento y las duras pruebas.
Nuestros colegas serán los serafines y los querubines.
El que entierra la semilla del evangelio puro en sí
cosechará frutos imperecederos y sobreabundantes.
El que sufrió por la predicación de la Palabra
se reirá por siempre acostado en una hamaca.


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