137) LA OPRESIÓN CON LAS HORAS CONTADAS
La inmortal Jerusalén es la patria de la feligresía,
la esclavitud es estacional en el hombre de fe.
La verdad, el Verbo encarnado, nos hace libres.
La cautividad quedará apresada y enterrada.
La plegaria del discípulo siempre es requerida
y la alabanza cierta espanta demonios y penas.
Aun en la cárcel, el redimido adora a Cristo Jesús.
La nueva Jerusalén bajará en gloria y majestad.
La inmortal Jerusalén es la patria de la feligresía,
la esclavitud es estacional en el hombre de fe.
La verdad, el Verbo encarnado, nos hace libres.
La cautividad quedará apresada y enterrada.
La plegaria del discípulo siempre es requerida
y la alabanza cierta espanta demonios y penas.
Aun en la cárcel, el redimido adora a Cristo Jesús.
La nueva Jerusalén bajará en gloria y majestad.

jaime fariña morales
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