65) LA LLAMADA SANTA DEL SALVADOR
La mies fue tan fructífera como lo fue la plantación.
Dios es quien golpea con amor la puerta del alma caída.
El colofón culmen es ser saciados por el Espíritu Santo.
Tú afirmas las montañas, la fe y las bendiciones.
El que teme a Dios con sabiduría progresará.
El río de Jesús riega la tierra y al ser humano.
En la hora del balance somos lo que sembramos.
El verde prado no es un retoño de la casualidad.
La mies fue tan fructífera como lo fue la plantación.
Dios es quien golpea con amor la puerta del alma caída.
El colofón culmen es ser saciados por el Espíritu Santo.
Tú afirmas las montañas, la fe y las bendiciones.
El que teme a Dios con sabiduría progresará.
El río de Jesús riega la tierra y al ser humano.
En la hora del balance somos lo que sembramos.
El verde prado no es un retoño de la casualidad.


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