viernes, 6 de mayo de 2016

Salmo 51


51) APETITOS DE LA PIEL

La sensualidad voltea a cualquier descuidado.
Dios escucha atento al que se arrepiente de corazón,
al que anhela un aseo íntegro en el alma y cuerpo.
Las ofensas a Dios nacen de la naturaleza caída.
Enséñame en el terreno lo que es la rectitud, la pureza,
porque sé que no negocias con la santidad del reino.
Por favor, no me deseches por mi mala conducta.
Fabrícame una boca que se dedique a ensalzarte.









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