69) EL SUFRIMIENTO ES PARTE DEL RECORRIDO
Si tú no me rescatas del fango, perezco.
Me cansé de suplicarte, y tú no me escucharías.
Pretenden castigarme por un delito que no cometí.
Pago el precio por ser un discípulo del Hijo de Dios.
Los que me rodean me ven como un bicho raro.
No hay paz aquí para la dura palabra divina.
El libro de la vida no registra al descarriado.
Dios jamás menosprecia al reo, al indigente.
Si tú no me rescatas del fango, perezco.
Me cansé de suplicarte, y tú no me escucharías.
Pretenden castigarme por un delito que no cometí.
Pago el precio por ser un discípulo del Hijo de Dios.
Los que me rodean me ven como un bicho raro.
No hay paz aquí para la dura palabra divina.
El libro de la vida no registra al descarriado.
Dios jamás menosprecia al reo, al indigente.


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