viernes, 6 de mayo de 2016

Salmo 59


59) EL DOLOR BAJO LA SUPERVISIÓN DEL PADRE

El inescrupuloso no consumará sus planes
si es que mi escudo protector es el Manumisor.
Algunos se quiebran la cabeza pensando
en como dañarme, neutralizarme, liquidarme.
Todo grupo humano o persona que posterga a Dios
se condena y atrae para sí un carnaval de llanto.
El corazón vacío mendiga una pizca de su gloria.
Tu misericordia es mi guarida, mi consuelo.









No hay comentarios:

Publicar un comentario