73) NO ROBARÁS
La prosperidad del inescrupuloso es temporal,
precaria y fatal, con un corolario sempiterno carmesí.
El Israel de hoy es la santa iglesia de Cristo Jesús
que el Padre ama, con propósitos distintos y sempiternos.
No envidiaré al deshonesto y reiré al último.
Se consumirán, arderán como pasto, en un tris.
No hay satisfacción en los que desestiman la resurrección,
y la gloria del mundo es un fuego artificial breve.
La prosperidad del inescrupuloso es temporal,
precaria y fatal, con un corolario sempiterno carmesí.
El Israel de hoy es la santa iglesia de Cristo Jesús
que el Padre ama, con propósitos distintos y sempiternos.
No envidiaré al deshonesto y reiré al último.
Se consumirán, arderán como pasto, en un tris.
No hay satisfacción en los que desestiman la resurrección,
y la gloria del mundo es un fuego artificial breve.

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