39) SOMOS UN SOPLO
Obviamente la estadía aquí es transitoria.
Cuidaré mis palabras cuando me frustre.
Discúlpame por quejarme por el éxito de los impíos.
El ser humano ante la eternidad es nada.
Afanarse con las vanidades y codicias es infecundo.
Aprenderé a callar sobre los designios del Padre,
a derramar mis lágrimas a los pies del Nazareno.
El divino Espíritu Santo nos guía a la meta.
Obviamente la estadía aquí es transitoria.
Cuidaré mis palabras cuando me frustre.
Discúlpame por quejarme por el éxito de los impíos.
El ser humano ante la eternidad es nada.
Afanarse con las vanidades y codicias es infecundo.
Aprenderé a callar sobre los designios del Padre,
a derramar mis lágrimas a los pies del Nazareno.
El divino Espíritu Santo nos guía a la meta.


No hay comentarios:
Publicar un comentario